Despertando en mi oscura mañana...Me pregunté si seré un hombre que sueña ser Dios...
O un Dios que sueña ser hombre.
Mis días son cada vez más fugaces
y mi vida se recorta en trozos cada vez más grandes.
La existencia del mundo onírico absorbe mi alma y transporta mi esencia a un nivel superior.
Pronto estaré vagando en mis sueños aunque sinceramente...
no sé si me pertenecen…
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